Cuando nos pusimos con la sección de diseño web nos pasó una cosa curiosa: cada vez que mirábamos portfolios de otros estudios, veíamos lo mismo. Capturas bonitas, mucho mockup flotando en perspectiva… y ninguna forma de saber cómo se sentía la web de verdad. Y una web no es una foto. Una web se toca: haces scroll, abres la carta, añades algo al carrito, te arrepientes, lo quitas.
Así que tomamos una decisión un poco absurda para un estudio que acaba de empezar: en vez de enseñar capturas, íbamos a construir webs completas. Siete. Una por sector.
Las siete
Os las presento, porque a estas alturas ya les tenemos cariño:
Sal i Brasa es un restaurante que no existe, pero su carta da hambre igual. Nord Atelier, una tienda de moda con su catálogo y su carrito, de esas webs silenciosas donde manda el producto. Iron & Ink es una barbería con estudio de tatuajes, y aquí nos lo pasamos especialmente bien: oscura, brutalista, con mala leche de la buena. Pulse Fitness es un gimnasio y grita como un gimnasio. Carnicería La Brasa es la tienda online que nos gustaría que tuviera la carnicería de nuestro barrio. Vall Antiga, una bodega con sus vinos y sus catas, toda serifas y calma. Y Domus Mediterrània, una inmobiliaria seria con su buscador de propiedades, porque no todo va a ser personalidad desbordante: a veces el encargo pide sobriedad.
La regla del juego
Solo nos pusimos una: que ninguna se pareciera a otra. Habría sido facilísimo hacer una plantilla buena y cambiarle el color siete veces. También habría sido trampa. Una bodega no habla como un gimnasio, y una barbería con tatuador no puede oler a inmobiliaria. Si las siete salían del mismo molde, no estábamos demostrando que sabemos diseñar; solo que sabemos rellenar.
Lo más difícil, de hecho, no fue el código. Fue obligarnos a empezar cada una desde cero mentalmente: ¿quién entraría aquí? ¿qué viene buscando? ¿qué tiene que sentir en los tres primeros segundos?
Y sí, lo hicimos con IA
Esto lo contamos sin rodeos porque no tiene sentido esconderlo: estas webs las hemos hecho trabajando mano a mano con IA. Las ideas, los sectores, la personalidad de cada marca inventada, el “esto no, repítelo” — eso es nuestro. La velocidad para probar, descartar y volver a probar — eso nos lo da la herramienta.
Hace unos años, montar siete webs así siendo un estudio pequeño habría sido sencillamente imposible. Hoy se puede, y nos parece más honesto contarlo que disimularlo. Al final es lo que nos permite hacer webs cuidadas sin cobrar como una gran agencia, y oye, eso también es diseño: decidir bien con los recursos que tienes.
Pásate a verlas
Están todas en la sección de diseño web, abiertas y navegables. Entra, trastea, rompe algo si puedes. Y si tienes un negocio y mientras mirabas alguna has pensado “yo quiero esto pero con mi nombre”, escríbenos. La primera conversación no cuesta nada.